EL SILENCIO DE JULIE
17:00 y 19:00 h
Julie Zwijgt | Leonardo van Dijl | Bélgica-Suecia | 2024 | 100 min | B
D: Leonardo van Dijl. G: Leonardo van Dijl, Ruth Becquart. F en C: Nicolas Karakatsanis. E: Bert Jacobs. M: Caroline Shaw. Con: Tessa Van den Broeck, Ruth Becquart, Koen De Bouw, Claire Bodson, Laurent Caron. CP: De Wereldvrede, Les Films du Fleuve (BE), HOBAB, Film i Väst. Dist: Latinoamericana.
Julie, una brillante adolescente tenista, dedica por completo su tiempo y energía a su carrera deportiva dentro de un club de élite. Cuando su entrenador es suspendido por abusar de su posición, comienzan los rumores dentro del equipo, excepto por Julie, quien mantenía con él una relación cercana. En un entorno donde el juicio constante y la exigencia de hablar nos rodean, el director Leonardo van Dijl propone una mirada donde el silencio también forma parte del discurso y se convierte en una declaración cargada de poder y convicción. Seleccionada en importantes festivales como Cannes o Salónica, esta película sostiene que existen silencios gentiles, pero también silencios ensordecedores.
Premios y festivales
2025 Selección Oficial. Festival Internacional de Rotterdam. Países Bajos.
2024 Selección Oficial de la Semana de la Crítica. Festival de Cannes. Francia. | Premio de los Valores Humanos. Festival de Cine de Salónica. Grecia. | Selección Oficial. Festival Internacional de Cine de Toronto. Canadá. | Selección Oficial. Festival de Muestra Internacional de Cine de São Paulo. Brasil.
Leonardo van Dijl
Cortrique, Bélgica
Es director y escritor. Empezó su carrera como editor de la revista VICE y debutó con el cortometraje Get Ripped (2014). En 2015, realizó un posgrado en arte audiovisual en la Escuela de Artes de LUCA, Bélgica. Dentro de su filmografía destaca el cortometraje Stephanie (2020).
Crítica
El silencio es un acontecimiento complejo: una herramienta fisiológica que, a lo largo del tiempo, ha operado como forma de poder, espacio de reflexión, elemento religioso y político, y, sobre todo, como signo y síntoma tanto de resistencia como de sumisión. El llamado “derecho al silencio” ocupa un lugar fundamental en la historia política, pero también atraviesa la filosofía y el pensamiento crítico. El silencio puede estar cargado de libertad, de abuso, de poder; implica una suspensión de la inmediatez. Es todo aquello que no se dijo, lo que se omitió, lo que quedó clasificado como no expresado. En ese territorio se inscribe El silencio de Julie.
Julie es una tenista adolescente que pertenece a un club de élite. Su desempeño la ha posicionado como la mejor de su equipo y le permite dedicarse por completo a su carrera deportiva. Esta excelencia se concentra tanto en su técnica como en el trabajo de acompañamiento del entrenador, cuya mirada y presencia se vuelven casi exclusivamente hacia ella. Todo se quiebra cuando el entrenador es acusado de abusar de la posición que ejerce dentro del club. A partir de entonces, las especulaciones y suposiciones comienzan a circular entre el equipo, resonando en los entrenamientos y filtrándose en la vida diaria de cada integrante. Julie, en cambio, permanece en silencio. Su cuerpo luce quieto, sus gestos contenidos; no parece haber nada que decir, ni algo que pueda aportar. Aun cuando es llamada a testificar en el curso de la investigación, Julie sostiene ese silencio. ¿Se trata de una forma de resistencia o de represión? De manera sutil, el filme propone una lectura horizontal del silencio: aquí, el silencio también es poder.
Existe una energía emancipatoria por parte de Julie al quedarse callada, de esta manera, el director Leonardo van Dijl, plantea las posibilidades del silencio como una forma de resiliencia y empoderamiento. Y tal como lo sostiene en una entrevista con Cannes, no lo propone o promueve como una solución, pero sí busca alentar la valentía que reside en el acto de no verbalizar. Así, Julie en el transcurso del filme, explora este laberinto no verbal y emerge de su aislamiento, capturando la forma gradual en que ella comienza a recuperar su agencia.
A través de secuencias que evocan tranquilidad y belleza, la película se construye en tonalidades cálidas que, sin omitir ningún detalle, envuelven al espectador como testigo directo de las dinámicas que operan dentro de los equipos deportivos. Estas imágenes revelan, con sutileza, las tensiones de poder que atraviesan a un grupo particularmente vulnerable: las infancias y adolescencias, cuerpos en formación expuestos a estructuras que, bajo la apariencia de disciplina y excelencia, pueden volverse profundamente opresivas.
El silencio de Julie se sostiene desde una fuerza silenciosa que nos alcanza a todos. En su aparente sosiego, la película propone un viaje contenido que condensa múltiples significados y, al mismo tiempo, encarna una forma profunda de resistencia. Su potencia no irrumpe: permanece, insiste y resuena mucho después del último plano.
Aylin Ravelo
Cineteca Nacional
Ciudad de México, 03 de febrero de 2026